Cambios de algoritmo en SEO: cómo afectan y cómo recuperarse

¿Qué es exactamente un Google Core Update?

En el mundo SEO, pocos aspectos levantan tanto revuelo como un Google Core Update, o un cambio de algoritmo de gran alcance. Tanto cuando se confirma su lanzamiento como cuando se empieza a intuir, un core update revoluciona siempre la comunidad SEO a base de especulaciones, derivadas de fluctuaciones considerables en el posicionamiento de una web. Y es pasados unos días o semanas cuando se empieza a hablar de vencedores y vencidos, sobre todo a nivel de verticales.

Pero, ¿qué es exactamente un Google Core Update? Como es conocido, Google funciona en base a algoritmos para clasificar la información y que abarcan multitud de aspectos. Y son tantos los factores que entran en juego que, si Google desvelase cuáles han cambiado de un core update a otro, estaría relevando los aspectos fundamentales de su propio algoritmo.

Así, un core update afecta a múltiples variables al mismo tiempo, y no solo a algo en concreto. Al respecto, cabe puntualizar que Google retoca constantemente su algoritmo, con actualizaciones menores que no comunica de forma pública. Es algo en permanente evolución, y a veces estos cambios menores pueden ser un anticipo de algo que acabará formando parte de un core update.

De hecho, cuando la actualización del algoritmo de búsqueda sufre modificaciones más profundas (lo que se conoce como core update), Google lo suele confirmar.  Y si no, ya se encarga la comunidad SEO de detectar y poner de manifiesto todas las señales que así lo indican, ya que sus efectos suelen ser notables en los resultados de búsqueda en todos los países y en todos los idiomas.

En resumidas cuentas, las actualizaciones menores del algoritmo se producen a diario y sus cambios son más volátiles y limitados en alcance (y por tanto más fáciles de trackear). En cambio, cuando llega un Core Update, afecta a infinidad de webs en todo el mundo de un día para otro y empieza el verdadero reto.

A la vista de todo esto, lejos quedan los tiempos en los que los temidos “animalitos” (Panda o Penguin) ponían patas arriba todo el tablero SEO y se conocía exactamente sobre qué aspectos actuar y por qué una web había sufrido una penalización severa. En cambio, lo que sí suele ser común a cada core update es lo siguiente: los cambios no se dirigen a algo en concreto y de forma exclusiva, sino que tienen que ver con la visión completa de un sitio web y su experiencia, autoridad y confianza (lo que se conoce en inglés como E-A-T: expertise, authoritativeness, trustworthiness).

Cómo responder frente a un core update de Google: ¿actuar o esperar?

Ahora que sabemos en qué consisten los core updates del algoritmo de Google, centrémonos en la detección de sus posibles efectos.

Echando un ojo al tráfico en Google Analytics, el ejemplo más claro es cuando numerosos sitios web de temática similar se ven afectados bruscamente, perdiendo o ganando tráfico de golpe. Si además esa caída de tráfico va acompañada de cambios bruscos en el posicionamiento en las SERP, es hora de buscar un patrón común y comenzar a sacar conclusiones. Herramientas como Sistrix o SEMrush son francamente útiles para verlo de un vistazo, como ejemplifica el siguiente gráfico

sistrix-spotify-core-update

Dicho todo esto, si nuestro sitio web se ha visto afectado por un Core Update, hay algo que puntualizar: Google insiste en que “no hay nada que arreglar si se producen caídas”. Dicho de otra forma, no se trata de penalizaciones específicas (info oficial de Google aquí), y lo habitual es esperar a otra actualización de gran escala para que el sitio web recupere su visibilidad.

Pero en realidad no es así: el propio John Mueller, Webmaster Trends Analyst de Google y una de las voces de referencia indiscutibles del sector, se encargó de matizar este discurso “oficialista” recientemente. Los sitios sí que pueden recuperarse (aunque difícilmente al 100%) entre un core update y otro, sin necesidad de esperar, ya que Google actualiza regularmente parte de los indicadores de esos core updates para volver a procesar la información (y más si detecta “desviaciones” no previstas, que nadie es infalible y tampoco los de Mountain View, aunque se queden cerca).

Ejemplos de recuperaciones y caídas entre dos core updates

En los siguientes ejemplos podemos ver dos caras de la misma moneda, en los que se aprecian claros cambios en visibilidad entre una actualización de algoritmo y otra.

La diferencia, eso sí es bien clara: hay un “vencido” que fue impactado en enero y de nuevo en mayo (Twitch.tv), frente a un “vencedor” que logró recuperarse tras el último core update (motor16.com). El punto A marca el core update de enero de 2020, mientras que el B refleja la entrada en vigor del de mayo:

twitch

El caso de motor16.com demuestra que es posible recuperarse tras un core update. Si en enero este sitio web experimentó una caída bien marcada, cuatro meses después la subida en visibilidad compensó con creces el castigo previo.

motor16

La importancia de revisar el enfoque del sitio web y su calidad

Ante todo, conviene tener bien claro qué puede haber afectado a un sitio web y el motivo de que ello haya sucedido. En caso de vernos alcanzados por un core update, lo primero que hay que preguntarse es si se debe al propio enfoque de nuestro negocio. Si Google pretende que un tipo de resultados no sea visible, es (más que) probable que sea algo meditado. El mejor ejemplo son los core updates que afectan a webs de tipo YMYL (your money, your life), y es que los sectores sanitario y financiero han sido tradicionalmente los más afectados por las actualizaciones del algoritmo de Google.

Dado lo delicado de su temática (salud y dinero), los dominios que tratan temas YMYL están sometidos a una  vigilancia más estricta por parte de Google. En consecuencia, son reevaluados a menudo por el algoritmo de búsqueda y ganan o pierden visibilidad en su totalidad si hay algo en ellos que no cumple con los estándares de calidad esperados (información poco fiable, manipulada o no contrastada, por citar algunos ejemplos).

En estos casos, en futuros core updates estos sitios web no se van a recuperar como por arte de magia, sobre todo si tras cada actualización del algoritmo las fluctuaciones son menos bruscas (señal de que Google confía en sus propias mejoras de evaluación previas).

Pero entonces, ¿qué hay que hacer para recuperarse? Sea cual fuere el caso, una de las principales recomendaciones a seguir es bien sencilla: hacer que el contenido de los sitios web sea el mejor posible, siguiendo las guías de calidad de la propia Google. Y sobre todo, hay que lograr que las páginas de nuestro sitio web respondan a la intención específica de la búsqueda del usuario.

Si cumplimos con las guías de calidad y aún así nos impacta un core update, entonces esos cambios profundos en el algoritmo sí que requerirán de paciencia y espera (lo normal es que a lo largo de un año al menos se produzcan un par de core updates). En estos casos, tampoco hay que quedarse de brazos cruzados, y se puede aprovechar para trabajar en tareas en teoría más pequeñas. A priori, uno podría pensar que aspectos diminutos y casi sin importancia no sirven, pero ¿y si los sumamos todos ellos? Si sabemos que trabajarlos funciona, siempre será mejor avanzar en lo que pueden aportar en conjunto que quedarse de brazos cruzados.

Además, con independencia de los core updates, conviene actuar siempre sobre las páginas con thin content (contenido sin apenas valor, carente de relevancia para la intención real del usuario al efectuar una búsqueda).

Otra recomendación cuando llega una actualización del algoritmo de Google es realizar una auditoría del sitio web, para comprobar si lo que estamos ofreciendo al usuario se adecúa a lo necesario. Por ejemplo, comprobaremos si se está generando contenido de calidad, que sea original, que la experiencia de usuario sea la adecuada y, por supuesto, analizar a nuestra competencia para saber qué están haciendo ellos bien y nosotros mal (o viceversa).

Conclusiones

En resumidas cuentas, si un sitio web es legítimo y su negocio es de confianza, la recuperación tras un core update es factible. Será más difícil si su tráfico orgánico dependía de enlaces comprados, contenido no original o se posicionaba con términos que no responden a la realidad y la intención de búsqueda (como por ejemplo ofrecer un producto gratis cuando en realidad exige un pago o suscripción previa).

Para recuperarse de un core update, es vital reforzar el E-A-T (experiencia, autoridad y confianza) del sitio web y, al mismo tiempo, tratar de cumplir con las directrices de las Quality Rater Guidelines, recogidas por Google en este PDF.

Al respecto, cabe puntualizar que si un sitio web nunca ha tenido E-A-T ni lo ha demostrado hasta la fecha, difícilmente podrá mejorarlo. Se trata de una carrera de fondo y a largo plazo, y es que ningún sitio web se convierte en experto de la noche a la mañana o por arte de magia. Pero en la siguiente infografía os damos algunas claves:

E-A-T

E insistimos: es imprescindible centrarse en la intención de búsqueda del usuario. Siempre ha sido importante, y lo será aún más en el futuro a corto plazo. En septiembre de 2019 Google anunció que incorporaba un sistema de inteligencia artificial para mejorar la forma en la que su algoritmo procesaba y entendía el lenguaje (conocido como BERT, Bidirectional Encoder Representations from Transformers). Desde mediados de octubre de 2020, BERT ya procesa el 100% de las consultas en lengua inglesa, con lo que es de esperar que pronto se vaya extendiendo al resto de los idiomas. Por tanto, pensar únicamente en palabras clave no será suficiente: una vez más, lo importante será el contenido de calidad y de utilidad.

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